Día Internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas: “La seguridad de los periodistas constituye un desafío para la democracia”.
La rendición de cuentas y la cultura del respeto por la transparencia y el periodismo son elementos críticos para reducir los ataques contra los periodistas. Todos los datos muestran que nos encontramos en el seno de una crisis muy grave. No se trata sólo de un ataque aquí y otro allá: decenas de periodistas han sido asesinados y cientos han sido detenidos o amenazados en los últimos años. Y sin embargo, los causantes prácticamente nunca son responsabilizados.
A menos que sepan que sus ataques tendrán consecuencias legales, estos casos de violencia contra periodistas persistirán. Y las víctimas no son sólo los propios periodistas sino también la sociedad en general que termina siendo privada de información crítica y veraz.
Una tendencia de larga duración ha sido que los periodistas que cubren historias relacionadas con su lugar de origen constituyen, con mucho, el mayor número de víctimas. Los ataques contra reporteros internacionales tienden a recibir mayor cobertura en los medios de comunicación, pero las estadísticas muestran que en 2016-2017, menos de uno de cada 10 periodistas asesinados era reportero internacional. En 2017, los periodistas "locales" representaron el 90 por ciento de todos los periodistas asesinados y en 2016, el 94 por ciento. De las 14 víctimas extranjeras en 2016-2017, la mitad fueron asesinadas en países en conflicto.
